La Filarmónica de Berlín rinde homenaje a Rusia desde el anfiteatro del Olympiapark Waldbühne en Berlín bajo la dirección de Seiji Ozawa en 1993.
La orquesta brilla en virtuosismo y emoción con un programa puramente orquestal que alterna música de grandes ballets rusos como El cascanueces de Chaikovski o El pájaro de fuego de Stravinski con oberturas famosas, como la espectacular 1812 de Chaikovski, y otros momentos sinfónicos menos conocidos como la Obertura de la gran Pascua rusa de Rimski-Kórsakov o la «Elegía» de la Serenata para cuerdas, nuevamente de Chaikovski.