François (Claude Brasseur) conoce y se enamora de Peggy (Mireille Darc) en una playa de Niza. Marc (Alain Delon), un abogado que tiene una extraña obsesión con Peggy, intenta convencer a François para que deje de verla diciéndole que está enferma, que está intentando superar su fuerte adicción a las drogas y, por si fuera poco, también es peligrosa y capaz de matar a cualquier hombre que se le acerque. Película basada en la novela de Richard Mateson.